Nutrición
Posted in

Conseguir felicidad a través de la comida: El Secreto de una Microbiota Sana

Conseguir felicidad a través de la comida. De esto se habla mucho últimamente, ¿no? Pero, ¿Será cierto que teniendo una microbiota o flora intestinal “sana” somos más felices? Podemos encontrar muchísimos artículos que nos explican por qué nuestra felicidad depende, en parte, de nuestra microbiota. Te propongo que, en vez de leer mogollón de artículos para saber qué hay de verdad o no en este tema, lleves a la práctica algunos cambios de rutinas. Comprueba por ti mismo, si haciendo más feliz a tu microbiota tú también eres más feliz.

Prácticas para ser feliz

felicidad

A continuación vamos a poner en práctica algunos cambios y rutinas que harán que nuestro cuerpo y mente sean más felices, se supone que con estos cambios notaremos, con el paso de los días, que la felicidad invade nuestra vida…así que adelante!!!

Ser feliz a través de la alimentación

Existe una comunicación bidireccional entre el cerebro y el intestino que se conoce como el eje intestino-cerebro. Este eje permite que los dos órganos se comuniquen entre sí mediante señales nerviosas, hormonas y otros compuestos bioquímicos. Este eje es la razón por la cual a veces experimentamos sensaciones físicas en respuesta a emociones (como sentir “mariposas en el estómago” cuando estamos nerviosos) y por qué nuestro estado mental puede influir en aspectos de nuestra salud digestiva, como la velocidad a la que digerimos los alimentos.

Las bacterias en nuestro intestino juegan un papel importante en este eje intestino-cerebro. Producen varias sustancias químicas que pueden afectar nuestro cerebro, incluyendo neurotransmisores como la serotonina y el GABA, que juegan un papel crucial en la regulación del estado de ánimo.

1. Nutrir nuestra microbiota

Para comenzar, deberíamos entender que nuestra microbiota necesita ser nutrida adecuadamente para mantenerse saludable. Comer una variedad de alimentos ricos en fibra, como frutas, vegetales, legumbres y granos integrales, puede nutrir la diversidad de nuestra microbiota.

La diversidad es clave para una microbiota sana. Cada tipo de bacteria intestinal tiene preferencias dietéticas particulares. Algunas prosperan con la fibra de las frutas y los vegetales, mientras que otras pueden preferir la de los granos integrales o legumbres. Cuanto más variada sea tu dieta, más variada será tu microbiota, lo que a su vez puede beneficiar tu salud en general.

Frutas y verduras

Las frutas y verduras son ricas en fibra dietética que no podemos digerir, pero nuestras bacterias intestinales pueden. Al consumir una variedad de estas, alimentas diferentes tipos de bacterias, lo que contribuye a una microbiota más diversa.

Granos integrales

Los granos integrales también son una excelente fuente de fibra y pueden ayudar a aumentar la diversidad de tu microbiota. Alimentos como el pan integral, la avena, el arroz integral y la quinoa son excelentes opciones.

Legumbres

Las legumbres, como las lentejas, los garbanzos, las judías y los guisantes, son otra excelente fuente de fibra. Se ha demostrado que las dietas ricas en legumbres benefician nuestra microbiota intestinal.

Frutos secos y semillas

Finalmente, no olvides los frutos secos y las semillas. Además de ser una excelente fuente de fibra, también proporcionan grasas saludables y proteínas que pueden beneficiar a tu salud en general.

Al nutrir tu microbiota con una variedad de fuentes de fibra, podrás mantenerla diversa y saludable. Recuerda que una microbiota feliz puede jugar un papel importante en mantener un estado de ánimo positivo. Al fin y al cabo, es cierto: comer feliz, vivir feliz.

2. Evitar lo negativo

Al igual que es crucial alimentarnos de forma positiva, también es importante evitar ciertos alimentos. Reducir el consumo de azúcares procesados, alcohol y alimentos ultraprocesados puede disminuir la inflamación y el estrés en nuestro sistema digestivo.

Así como es vital nutrir nuestra microbiota con alimentos saludables, también es fundamental estar conscientes de lo que podría perjudicarla. Algunos alimentos y hábitos alimenticios pueden causar inflamación en el cuerpo y estrés en nuestro sistema digestivo, lo que a su vez puede afectar la salud de nuestra microbiota.

Azúcares procesados

El exceso de azúcar en la dieta puede tener efectos perjudiciales en nuestra microbiota, ya que ciertos tipos de bacterias y levaduras que pueden causar problemas prosperan con el azúcar. Los alimentos altos en azúcares procesados, como bebidas azucaradas, pasteles y dulces, deberían consumirse con moderación.

Alcohol

El consumo excesivo de alcohol puede dañar la microbiota y alterar la barrera intestinal, lo que puede llevar a la inflamación. Limitar el consumo de alcohol puede ser un paso importante para mantener nuestra microbiota saludable.

Alimentos ultraprocesados

Estos alimentos suelen contener una larga lista de ingredientes y aditivos artificiales que pueden ser difíciles de digerir y pueden alterar la salud de nuestra microbiota. Incluyen cosas como las comidas preparadas que puedes comprar en un supermercado, los alimentos envasados con larga vida útil, y la comida rápida. Optar por alimentos frescos y poco procesados cuando sea posible puede ser de gran beneficio para nuestra salud intestinal.

Antibióticos

Aunque a veces son necesarios por razones médicas, los antibióticos pueden afectar negativamente a la microbiota ya que no distinguen entre bacterias buenas y malas. Por lo tanto, es importante tomar antibióticos solo cuando son absolutamente necesarios y siguiendo las indicaciones de un profesional de la salud.

Los antibióticos que ingerimos sin saberlo

En muchas granjas industriales, los antibióticos se utilizan de manera rutinaria en los animales de granja, no solo para tratar enfermedades, sino también para prevenirlas y promover un crecimiento más rápido. Este uso intensivo de antibióticos puede conducir a la resistencia a los antibióticos, un problema global de salud pública, ya que las bacterias se vuelven resistentes a los medicamentos que se utilizan para combatirlas.

Cuando comemos carne u otros productos de origen animal que provienen de animales tratados con antibióticos, podemos consumir indirectamente algunos de estos antibióticos o bacterias resistentes a los antibióticos. Aunque la cocción adecuada de la carne puede matar muchas de estas bacterias, algunas pueden sobrevivir y entrar en nuestro sistema, potencialmente afectando nuestra microbiota y contribuyendo a la resistencia a los antibióticos.

Además, una dieta basada en plantas puede ayudar a diversificar y fortalecer la salud de nuestra microbiota, ya que las plantas suelen ser altas en fibra y otros nutrientes que las bacterias intestinales beneficiosas adoran.

3. Incorporar probióticos

Los alimentos fermentados, como la kombucha, el kéfir, el chucrut y el kimchi, están llenos de probióticos beneficiosos que pueden ayudar a mejorar la salud de nuestra microbiota.

Los probióticos son bacterias vivas que son beneficiosas para nuestro cuerpo, en particular para nuestro sistema digestivo. Se encuentran en una serie de alimentos, especialmente en aquellos que son fermentados. Aquí te presento una serie de ejemplos:

Kombucha

Esta bebida fermentada de té contiene una gran cantidad de bacterias probióticas. Además, puede ayudar a mejorar la digestión, reducir la inflamación y hasta promover la pérdida de peso.

Arroz y patatas frías

Cuando cocinas arroz o patatas y luego los dejas enfriar en el refrigerador, el almidón que contienen se convierte en resistente, actuando casi como una fibra. Este almidón resistente pasa a través de tu estómago e intestino delgado sin ser digerido y llega a tu intestino grueso, donde alimenta a tus bacterias intestinales beneficiosas. Elegir buenos alimentos es esencial para conseguir felicidad a través de la comida.

Encurtidos

Conseguir felicidad a través de la comida

Los encurtidos, como pepinillos o zanahorias encurtidas, son una excelente fuente de probióticos, siempre y cuando se hagan mediante fermentación natural y no solo se conserven en vinagre.

Fermentados caseros

Fermentar tus propias verduras puede ser una manera excelente de incorporar probióticos a tu dieta. Algunos ejemplos populares incluyen el chucrut (col fermentada) y la cebolla fermentada.

Vinagre de manzana

El vinagre de manzana es rico en ácido acético, un ácido que puede favorecer la salud de nuestra microbiota. Asegúrate de seleccionar vinagre de manzana crudo y sin filtrar, ya que este tipo contiene la “madre” del vinagre, que es rica en bacterias beneficiosas.

Yogur vegetal y kéfir vegetal

Estos alimentos vegetales fermentados son bien conocidos por sus beneficios para la salud intestinal. El kéfir en particular es una poderosa fuente de probióticos.

Miso y tempeh

Estos alimentos fermentados a base de soja son básicos, comunes y fundamentales en muchas cocinas asiáticas y son excelentes fuentes de probióticos.

Incorporar estos alimentos ricos en probióticos a tu dieta puede ayudar a mantener tu microbiota intestinal en buena salud, y a su vez contribuir a tu bienestar y felicidad general.

4. Mantener la hidratación

Beber suficiente agua ayuda a mantener el tracto digestivo en buen funcionamiento, lo que puede beneficiar a nuestra microbiota. Conseguir felicidad a través de la comida incluye mantener una buena hidratación.

La hidratación es fundamental para nuestro bienestar general, y nuestro sistema digestivo no es una excepción. La hidratación adecuada ayuda a nuestro cuerpo a digerir los alimentos de manera eficiente y a mantener un equilibrio saludable de bacterias en nuestro intestino.

El agua

Es la opción más sencilla y accesible para mantenernos hidratados. Es vital para muchos procesos en nuestro cuerpo, incluyendo la digestión y la absorción de nutrientes. No existe un tamaño de dosis único para todos cuando se trata de cuánta agua debes beber, ya que varía en función del clima, la actividad física y la dieta individual. Sin embargo, una buena regla general es beber cuando tienes sed y asegurarte de que tu orina es de color claro.

La kombucha

Puede ser una alternativa saludable para aquellos que buscan algo más sabroso que el agua. Como ya mencionamos, la kombucha es una bebida fermentada llena de probióticos beneficiosos para la salud intestinal.

Conseguir felicidad a través de la comida

Además, dado que está hecha principalmente de agua, puede ayudar a mantener la hidratación.

Los refrescos

Por otro lado, es importante tener en cuenta las bebidas que pueden no ser tan beneficiosas para nuestra salud intestinal. Los refrescos, como el acuarius o la coca cola, están llenos de azúcares añadidos, que pueden alimentar a las bacterias y levaduras no saludables en nuestro intestino. Además, beber bebidas azucaradas en exceso puede llevar a la deshidratación. Es difícil encontrar refrescos saludables, aunque alguno hay.

Refrescos light o dietéticos

Incluso los refrescos light o dietéticos pueden ser problemáticos. Aunque no contienen azúcar, están endulzados con edulcorantes artificiales que pueden alterar nuestra microbiota. Algunos estudios han sugerido que estos edulcorantes pueden afectar negativamente la salud intestinal y potencialmente contribuir al desarrollo de ciertas enfermedades.

5. Hacer ejercicio

Combinar una buena alimentación con ejercicio saludable es esencial para mantenernos sanas y sanos. Para conocer más sobre la importancia de practicar deporte te propongo la lectura Hábitos de vida saludables.

Playlist que aporta felicidad

Te comparto esta playlist para bailar y sentirte feliz porque no solo se puede conseguir felicidad a través de la comida. El movimiento del cuerpo genera hormonas positivas.

En conclusión

Si nuestra microbiota intestinal está desequilibrada, una condición conocida como disbiosis, puede alterar la producción de estos neurotransmisores y otras sustancias químicas, potencialmente causando o exacerbando los problemas de estado de ánimo como la ira o la ansiedad. La disbiosis también puede aumentar la inflamación en el cuerpo, lo cual se ha asociado con diversas enfermedades mentales, incluyendo la depresión y la ansiedad. También enfermedades físicas como la artritis.

Además, un intestino no saludable puede llevar a problemas digestivos como hinchazón, gases, diarrea o estreñimiento, que por sí mismos pueden hacer que nos sintamos incómodos y posiblemente más irritables o enfadados.

Al implementar estos hábitos saludables en tu vida, es posible que te des cuenta de un cambio en cómo te sientes. ¿Y si hacer feliz a tu microbiota realmente te hace sentir más feliz? Solo hay una manera de descubrirlo: ¡pruébalo tú mismo! Comienza hoy y ve cómo estos pequeños cambios pueden ayudarte a comer feliz y, en consecuencia, vivir feliz. Conseguir felicidad a través de la comida es posible.

Acceder
Create an account

Se enviará un enlace a tu dirección de correo electrónico para establecer una nueva contraseña.

Tus datos personales se utilizarán para procesar tu pedido, mejorar tu experiencia en esta web, gestionar el acceso a tu cuenta y otros propósitos descritos en nuestra política de privacidad.

Password Recovery

¿Perdiste tu contraseña? Por favor, introduce tu nombre de usuario o correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una contraseña nueva por correo electrónico.

SUBIR
Abrir chat
1
¿Hablamos?
Horario de atención al cliente
de Lunes a Viernes de 9:00 a 13:00.